Behobia 2018: La quinta y todas diferentes

Como muchos de vosotros sabéis, para mi mujer y para mí la Behobia es nuestra carrera mas especial y significativa y en ella celebramos cada año  nuestro aniversario, en este caso el segundo.

Es una carrera especial, que va mas allá de ponerse un dorsal y correr. Se trata de compartir varios días con nuestros seres queridos, los que forman parte de nuestra forma de vida y en una tierra que no siendo la nuestra de nacimiento es nuestra de corazón.

Por ello esta carrera siempre la afrontamos acompañados y sin marcas que batir, disfrutando cada zancada en compañía, sonriendo a cada metro y agradeciendo cada ánimo y aplauso.

Este año para nosotros se presentaba con la duda de si Emma podía correr la carrera ya que había tenido un parón de 4 meses sin entrenar debido a temas diversos y no era muy recomendable que participara.

Pero como os digo algo especial sentimos al pisar esa tierra llamada País Vasco que nos venimos arriba y sacamos ese extra que siempre está ahí pero solo sacamos cuando nos sale el coraje.

Decidimos unirnos cada uno a un grupo que por varias razones son especiales para nosotros, a un ritmo mas lento del nuestro habitual de cara a la carrera, pero que sabíamos harían de nuestra quinta Behobia especial una vez mas.

Y así fue, solo tenéis que ver el vídeo para ver como me acompañaron un aguerrido grupo de debutantes que habían preparado la carrera entrenando duramente cada semana juntos y solo necesitaban un pequeño impulso en forma de animador coñazo en forma de mi inseparable amigo Nacho Ramos y mi persona. Esta era nuestra Behobia amigo.

Fue especial entrar en meta abrazado a Capitán Ribón y Papafrita Ramos entre lágrimas y sonrisas. Hugo vaya padrazo te ha tocado, como sabe sufrir para alcanzar la gloria.

Emma por su parte se aventuró a volver a correr junto al nucleo duro de los Medio Almendros y con Santi y Silvia a la cabeza del grupo las cosas no podían salir sino bien. Las fotos hablan por si solas.

Quinta Behobia completada sin problemas para ambos y posterior celebración de nuestro segundo aniversario. Y os digo que cada año estamos mas unidos y felices que el anterior y en parte es por la forma de vida que nos dió el running.

Esfuerzo, paciencia, cariño, alegría, equipo y disfrutar cada zancada. Nada nos puede parar.

Un momento que fue para ambos precioso y muy alegre fue la comida en la sidrería Aginaga con toda la familia que conponen nuestros compañeros de Club, Tigers Running Club y además me llevé de regalo de aniversario cortesía de mi mujer el que he apodado como “medallero de los sueños”. No me digáis que no es la leche el medallero “Tiger”.

Y otro momento que formará parte de esta quinta Behobia fue la cena con los “Medio Almendros”, los que nos vieron nacer como pareja y nuestros padrinos runners. Gracias por estar siempre a nuestro lado amigos.

 

 

Y no se me podía olvidar un agradecimiento especial a nuestros “aitas” de Zumaia que nos adoptaron hace ya 5 Behobias y nos hacen sentir como de la familia siempre. Os queremos Pilar y Guillermo. A ti también hermanasro Javi, no te pongas celoso jeje